Ante la proliferación de casos, el edil y médico Leonardo Caruana se refirió nuevamente a la eficacia de la vacuna y cuestionó la decisión del gobierno nacional de delegar a las provincias su abordaje: “Se vienen escuchando argumentaciones, acá no hay disenso técnico, es un problema de asignación de recursos y decisión política. Mi posición es que el Estado Nacional debe ser el rector de un proceso de vacunación, es necesario vacunar y que se defina integralmente en el territorio, porque los límites geográficos los creó el ser humano, pero las personas en cuanto al acceso a un derecho buscan que el Estado los cuide y los acompañe”.
Durante una entrevista exclusiva con INFOROSARIO, Caruana manifestó que los gobiernos locales y provinciales tienen que exigirle ese compromiso al gobierno nacional y que “esto no se dio en la reunión de COFESA (Consejo Federal de Salud), la definición fue seguir trabajando en las líneas que ya veníamos, pero se necesitan mayor exigencia y condicionamientos y que el gobierno nacional asuma el rol rector”.
En febrero presentó una ordenanza en el Concejo para solicitarle al Ejecutivo local que la vacuna contra el dengue sea incorporada al calendario oficial. “Pedimos que Provincia gestione ante Nación y sino que la Provincia misma asuma la posibilidad de ser la autoridad sanitaria que defina la compra del insumo. Tomar lo que hacen otras provincias que es la compra de la vacuna”, explicó el concejal.
A su vez argumentó su posición: “Decir que la vacuna es buena, que sirve, pero que quede a criterio individual, eso es una reducción en términos sanitarios, porque cuando es eficaz nunca una estrategia de vacunación es individual y de acuerdo a la capacidad de pago de la persona. La vacunación tiene que ser una estrategia colectiva”.
Y prosiguió: “Aquí con la historia de esta ciudad y de esta provincia es necesario tener una velocidad de reacción, en relación a que cuando decidís incorporar una vacuna no apretás un botón y automáticamente empezás a vacunar, hay que hacer un armado logístico, capacitación, la compra que lleva su tiempo y es necesario hacerlo ahora y cuidar ahora”.
“Nadie sabe cuánto va a durar esto”
“La tropicalización del clima, la adaptabilidad del mosquito, las lluvias, la reducción del invierno y cuestiones estructurales como cambio climático y pobreza, algo que el gobierno nacional también profundiza con sus medidas económicas, abona a que no se pueda hacer prevención de la misma forma. Por eso es necesaria una mirada sanitaria, es ahora, no hay que subordinar decisiones sanitarias a temas financieros”, remarcó el ex secretario de Salud de la ciudad.
Con más de 180 mil casos de dengue y 120 muertes, mientras el debate se centra en la campaña de vacunación nacional, especialistas advierten que el mosquito Aedes Aegypti se ha adaptado al clima y que la llegada del invierno no mitigará su peligro.
“Comunicación seria a los ciudadanos sobre cómo prevenirse de la picadura, cómo evitar sitios de cría, medios de protección personal y acciones efectivas para controlar el brote” son fundamentales ante la cantidad de casos, informó María Victoria Micieli, investigadora Principal del CONICET. La especialista recordó la importancia del “uso de repelente, de mosquiteros, cortar el pasto, eliminar los recipientes que contengan o puedan contener agua, que son los sitios de cría del Aedes Aegypti (el mosquito del dengue siempre es domiciliario, se desplaza poco, 200, 300 o 400 metros).
Vacuna: ¿bien social o decisión personal?
En recientes declaraciones, el ministro de Salud de la Nación Mario Russo, indicó: “La decisión, hasta el momento, es no incluir la vacuna en el Programa Nacional de Inmunizaciones” y agregó que si bien la vacuna es segura y eficaz “no es una herramienta validada para mitigar el brote. La decisión es personal de cada habitante con su médico de cabecera, porque les recuerdo que esta vacuna necesita prescripción médica para aplicarse”.
Asimismo subrayó que la vacuna todavía está en esta fase de prueba en el terreno que se llama la fase cuatro, que es la farmacovigilancia.
Ante estos dichos, Caruana salió al cruce y precisó que “la vacuna es un derecho, no se discute, es un bien social y no puede depender de la capacidad de pago de la persona”. Lo que dijo el ministro implica “desconocer el proceso que lleva la colocación de la vacuna, sus organismos de asesoría, porque la propia Comisión Nacional de Inmunizaciones avala la indicación de la vacuna en esta fase, porque ya está aprobada en las anteriores”. Además mencionó que esta vacuna, a diferencia de lo que ocurrió con el Covid, tiene más tiempo de estudio y análisis.
“Por eso creo que el ministro debería conformar un comité interdisciplinario, discusiones colectivas, amplias y discutir en serio la salud pública, el rol del Estado, y las consecuencias de no hacer eso las van a sufrir los gobiernos provinciales y locales, porque no todas tienen la capacidad de acceder a las mismas cosas”. Finalmente sostuvo: “Para eso hay un Ministerio de Salud y a eso se debería dedicar el ministro y no a deslegitimar instituciones de tantos años en la Argentina”.
