En medio de una ciudad paralizada por el terror luego del asesinato de cuatro trabajadores (dos taxistas, un chofer de colectivo y un playero) y de la amenaza que seguirán los crímenes de inocentes, las autoridades detallaron las acciones que están desarrollando y que realizarán en equipo.
El primero en tomar la palabra fue el intendente Pablo Javkin quien destacó: “Valoramos trabajar en conjunto. Este accionar narcoterrorista no permite ningún retroceso, la decisión política es recuperar la paz ganándole al terror. Ese el marco de trabajo de la junta operativa”.

A continuación, el ministro de Defensa Luis Petri indicó: “La lucha contra el crimen organizado requiere que se articulen políticas entre nación, provincia y municipio. El Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas van a realizar las tareas que se encomienden, para eso van a llegar personal de las Fuerzas Armadas, vehículos, logística y comunicaciones para posibilitar y auxiliar a las Fuerzas de Seguridad”.
Durante sus declaraciones afirmó también: “Creemos que le vamos a ganar al narcotráfico y para ello es imprescindible que trabajemos mancomunadamente con toda la potencia del Estado. Hay que hacerles la vida imposible a todos lo que comenten delito”.
Por su parte la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, comenzó su discurso detallando las acciones implementadas con el Operativo Bandera, puesto en marcha los últimos días del año y principios de este: “Durante enero y febrero se bajó el delito y los homicidios de manera contundente. Se realizaron operativos con detenidos y con incautación de droga, se puso en marcha el programa para internos de alto riesgo en cárceles federales y en la provincia de Santa Fe para evitar que sigan operando de la cárcel”.
“Todo esto generó la contracción de la capacidad operacional del negocio de las bandas en Rosario. Los operativos de saturación generaron el achicamiento del negocio y respondieron. Intentaron sacarnos del camino y comenzaron con acciones narcoterroristas, atacando a ciudadanos que están cumpliendo su trabajo”, prosiguió la funcionaria.
En cuanto a las acciones a tomar manifestó: “Sabemos el sufrimiento de Rosario, para esto estamos trabajando en un nuevo diseño, más fuerte para encerrar a los miembros de estas bandas. Vamos a pedir la Justicia la utilización de la ley Antiterrorista. Estamos enviando al Congreso la ley Antimafia, adjudicando los crímenes a toda la banda, es decir que cada integrante lleva la pena de la organización por hecho de participar”.
“Enviaremos efectivos de las Fuerzas Federales que estarán llegando a la noche para generar saturación, vamos a saturar con equipos especiales de investigación, con el Ministerio Público de la Acusación y la Justicia Federal, y con equipos especializados para generar el mapa de la nueva estructura general. Vamos a incrementar las operaciones de saturación con especial atención en la noche y madrugada; vamos a trabajar fuertemente sobre el lavado de dinero y vamos a pedir, mientras tanto se voten la leyes, medidas excepcionales a la Justicia”, agregó la ministra.
Asimismo precisó que “el objetivo es sacar las armas que atentan contra la vida de la gente, y tendremos reuniones con los jueces de carácter confidencial para tener la capacidad de controlar la cantidad de armas. Hay que hacerles la vida difícil y que no haya armas”.
Acerca del pedido que hizo Javier Milei, confirmó que “El presidente nos encargó ser los que llevemos adelante con las autoridades una lucha sin cuartel para liberar a Rosario de narcocriminales. El presidente tiene un total compromiso, no nos van a doblar los brazos, no vamos a aflojar, ni que Rosario sea tierra de narcoterroristas, vamos a luchar para que esto no suceda”. En este sentido informó que entre hoy y mañana llegarán 450 miembros de las Fuerzas Federales de otros puntos del país, con el fin de hacer saturación en lugares de alta densidad poblacional.
Hacia el final dijo: “Entiendan que estamos en un momento difícil y que a la vida de los ciudadanos la vamos a proteger con toda la fuerza que tenemos, todos juntos comprometidos”.

Por último tomó la palabra el gobernador Maximiliano Pullaro, quien expresó su solidaridad con los familiares de las víctimas por “estos ataques cobardes en los cuales perdieron la vida los trabajadores”.
“Quiero destacar el trabajo de las fuerzas investigativas de la policía para avanzar de manera importante con estas causas que tanto duelen y conmocionan. Nosotros vemos que en estos hechos cobardes hay una lógica que las organizaciones quieren que la sociedad tengan miedo y quebrar una determinación que tiene el Estado Nacional y provincial”, aseveró Pullaro.
“Sentimos que si antes no habían reaccionado cuando se los detuvo, subastó sus bienes, cuando fueron condenados, ahora reaccionaron porque se les terminaron sus negocios, les desespera perder el control de sus organizaciones por no poder tener contacto con el afuera, medidas que se van a seguir sosteniendo en el servicio penitenciario”, señaló.
Al mismo tiempo, el gobernador ratificó que buscar dar con los responsables de los homicidios y recordó que se ofrece una recompensa de 10 millones para quien aporte datos certeros para esclarecerlos.
“Vamos a dar con cada uno de ellos y van a pasar su vida pudriéndose en la cárcel, porque van a tener la pena de prisión perpetua. Vamos a dar con los autores materiales e intelectuales, vamos a poner todos los esfuerzos, vamos a trabajar fuertemente todo el tiempo para poder recuperar la paz y la normalidad”, remarcó Pullaro.
“Sepan que hay una determinación inquebrantable de terminar con las mafias en la provincia de Santa Fe. Nosotros nos manejamos con extrema prudencia porque se cruzaron todos los límites. Estamos trabajando en conjunto con la Justicia de Santa Fe para cerrar estos hechos. Vamos a trabajar para normalizar la ciudad con la prudencia que amerita, poniendo a las Fuerzas de Seguridad en calle para poder dar tranquilidad”, aseguró.
Consultado por un colega luego de su discurso declaró: “La decisión que tomamos desde el 10 de diciembre es porque había permanentemente victimas fallecidas de la población civil. Uno siente la responsabilidad sobre estos hechos violentos, pero la sociedad va a ganar la pelea entre ellos y nosotros. Lo más fácil sería aflojar. Recordemos las extorsiones a los comerciantes, o la gente a la que amedrentaron para sacarle la casa. No podemos retroceder, tenemos que mostrar que el Estado tiene las herramientas que necesitamos en Rosario”.
