Punta del Este y su zona de influencia dejó de ser solo el destino veraniego de dos meses para convertirse en la meca de los eventos de lujo de América Latina. Así lo destaca “Where South America’s Rich Go to Party: Uruguay’s Punta del Este”, un reciente informe de la agencia Bloomberg, que señala que cada vez más millonarios extranjeros eligen la costa del departamento para celebrar bodas, aniversarios y fiestas corporativas con presupuestos millonarios.
Según el informe de Bloomberg, solo en bodas de destino se estima que unas 250 parejas extranjeras se casan cada año entre octubre y abril en Punta del Este. El costo promedio de una celebración de dos días para 150 invitados ronda los 100.000 dólares, aunque hay eventos mucho más ostentosos.
En noviembre pasado, el nieto del magnate paraguayo Antonio Vierci habría invertido cerca de un millón de dólares en una boda de tres días con 800 invitados, 15 vuelos privados y un concierto exclusivo de Carlos Vives.
Agenda completa
Bloomberg recogió el testimonio de Isabel Castilla, conocida floristera local que importa flores desde Brasil, Colombia y Ecuador. “Antes tenía una fiesta por mes con presupuesto alto. Ahora estamos todos los fines de semana con más de una”, contó. Por su parte, la organizadora de eventos Mónica Hirsch tiene su agenda completa con un año de anticipación. Sus clientes, según relata, buscan experiencias personalizadas: minimaratones, eventos en viñedos, playas y estancias.
El medio extranjero mencionó en su informe, por ejemplo, los números del aeropuerto de Laguna del Sauce que registró 5.864 vuelos privados en la última temporada de verano, un 18% más que el año anterior.
Seguridad y estabilidad
Bloomberg destaca que, además del lujo y la belleza natural, el gran atractivo de Punta del Este es la seguridad y estabilidad que ofrece Uruguay en una región convulsionada. Esto ha atraído a grandes inversores internacionales, como Google y el desarrollador italiano Cipriani, señala la nota.
En el plano gastronómico, la cadena internacional citó el ejemplo del asador Diego Pérez Sosa. En una reciente fiesta para 500 personas utilizó más de 270 kilos de carne y 1.000 kilos de madera. “La gente quiere nuevas experiencias, está cansada del salmón ahumado con blini y caviar”, afirma.
Por su parte, Fernando Mosteiro, referente local en iluminación y sonido, confirma que los brasileños siguen siendo el motor de este segmento. Esta temporada realizó unos 30 grandes eventos, con equipos de hasta 30 personas. “El turismo de bodas se ha convertido en una fuente muy importante de ingresos”, concluye.
